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Una realidad con la que vivimos hoy en día todos los mexicanos es la falta de cultura sobre el ahorro. Nuestro sistema financiero en términos generales está fuertemente orientado hacia estimular la tenencia de “deuda”. Sin embargo, manejar variables de deuda en nuestras finanzas personales no es algo malo, si está plenamente justificada y apalancada a través de otros beneficios, lo negativo de la situación es que nos extralimitemos en el uso de este recurso y nuestra economía se vea sustentada en solo esta condición.


Hay un principio fundamental bajo la visión de una buena administración de nuestros recursos; nunca será conveniente depositar todos nuestros ahorros en un sólo postor, lo ideal siempre será “diversificar”, de modo tal que en caso de una situación que se presente por encima de nuestras capacidades, no se vea afectado el patrimonio que hasta ese momento tengamos conformado.

Cuando hablamos de ahorro o inversión también debemos tomar en cuenta tres conceptos muy importantes; seguridad, liquidez y rentabilidad. Son tres aspectos que debemos tener muy en cuenta al momento que pretendamos conformar un capital, mismo que podremos considerara como parte del patrimonio personal o familiar. A continuación detallaremos estos conceptos.

Seguridad: Resulta imprescindible contar con todos los elementos de confianza al momento que buscamos invertir en un instrumento; lo más sencillo de realizar es adquirir papeles de deuda pública a través de los bancos, como pagares, pagafes, bonos, etc. Sin embargo, esta decisión nos implicará que nuestro ahorro crezca de manera ínfima y muchas veces hasta por debajo de la inflación, sin contar el costo de comisiones y manejos de cuenta. Otro mecanismo de seguridad es a través de alquilar o rentar algún bien inmueble.

Este tipo de operaciones no ponen en riesgo el capital base, que es el inmueble, la cuestión es que no todas las personas cuentan con bienes raíces para tal efecto. Por tal motivo, siempre se hace necesario contar con los elementos que nos permitan tener plena confianza sobre la operación, minimizando los riesgos de la inversión y si es posible, obtener plena certeza del resultado final o bien, de los rendimientos que esperamos.

Liquidez: Un factor no menos importante es que si ya estamos inmersos en un proceso de inversión, es recomendable contar con cierta liquidez sobre los recursos en los que estamos invirtiendo, por ejemplo: muchas personas consideran que el “comprar oro” puede llegar a soportar un ahorro seguro. Sin embargo, aunque sabemos que este tipo de estrategias si respaldan la inversión y que al momento de requerirlo es posible convertir ese metal en dinero contante, no necesariamente será una operación rentable, ya que siempre se estará sujeto al valor de compra – venta, que al final, nuestro sistema nos pagará mucho menos de lo invertido, simplemente por vender nuestro metal.

Rentabilidad:  Por supuesto que lo que se busca al momento de invertir es obtener un beneficio, un rendimiento. La expectativa es siempre “sembrar” recursos para “obtener” ciertos frutos de ello; buscamos de alguna manera de hacer productivo nuestro capital.

Gracias a que cada vez más personas han comprendido el concepto de deuda y de ahorro, hoy contamos con recursos muy eficientes para consolidar un “Ahorro Seguro”. No se trata de fórmulas mágicas, se trata de diversificar de manera balanceada e inteligente nuestros ingresos y por tanto nuestros recursos.

Hoy en día contamos con Pólizas de Seguro de Ahorro e Inversión, estos instrumentos sin lugar a duda, nos permiten conjugar estas tres variables; seguridad, liquidez y rentabilidad. Dicho de otra forma, a través de un seguro de ahorro e inversión puedes tener todas las garantías de que tu capital, tu patrimonio se encuentra en procesos de inversión eficientes, generando rendimientos e inclusive, rendimientos garantizados.

En el caso de los planes de ahorro e inversión, las aseguradoras generalmente no cobran comisiones por el manejo de tus recursos, compensan sus gastos operativos y administrativos a través de las oportunidades de inversión en diferentes instrumentos de escala; optimizando el capital de los ahorradores y logrando los beneficios que les permita cubrir sus costos, además de garantizar ciertos rendimientos a sus ahorradores, que por cierto, pueden llegar a ser mucho más atractivos que los que se ofrecen a través de los bancos.

En conclusión, nosotros siempre recomendamos manejar un ahorro diversificado, lo que significa, mantener las cuentas bancarias con los recursos mínimos necesarios para hacer frente a los gastos cotidianos y llevar por separado un plan de ahorro e inversión a través de una póliza; en donde no se vea afectado el capital por ningún motivo y al mismo tiempo tengas total certeza de los beneficios que recibirán en cada etapa de tu póliza.

“Ahorrar no es guardar lo que sobra, es una actitud responsable hacia el futuro”

Si estás interesado en conocer más sobre como opera un Seguro de Ahorro e Inversión y te gustaría conformar un patrimonio a través de estos instrumentos, que lejos de generarte algún riesgo, te garantizan el cumplimiento cabal de tus objetivos financieros, te animamos a ponerte en contacto con nosotros y juntos determinemos el plan de ahorro que más te convenga y te permita alcanzar tus objetivos eficientemente.

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